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NUEVA YORK . El equipo de los Vigilantes de Texas anunció que dejó en libertad al jardinero dominicano Manny Ramírez, con quien había firmado un contrato el 4 de julio pasado.
El toletero, quien participo en 12 Juegos de Estrella, jugaba en Triple A, donde obtuvo un promedio de .259 con tres jonrones y 13 carreras empujadas en 30 juegos.
"Basados en nuestra evaluación, no había un espacio para Manny en nuestro equipo en este momento", dijo el gerente de los Vigilantes, Jon Daniels.
Ramírez jugó durante tres meses para los Rhinos de Taiwán , donde conectó ocho jonrones y 43 carreras.
Fue suspendido 50 partidos en 2009 mientras estaba con los Dodgers tras dar positivo por una sustancia prohibida.
El toletero, quien participo en 12 Juegos de Estrella, jugaba en Triple A, donde obtuvo un promedio de .259 con tres jonrones y 13 carreras empujadas en 30 juegos.
"Basados en nuestra evaluación, no había un espacio para Manny en nuestro equipo en este momento", dijo el gerente de los Vigilantes, Jon Daniels.
Ramírez jugó durante tres meses para los Rhinos de Taiwán , donde conectó ocho jonrones y 43 carreras.
Fue suspendido 50 partidos en 2009 mientras estaba con los Dodgers tras dar positivo por una sustancia prohibida.
El médico que inventó la cirugía Tommy John sigue prolongando carreras
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Unknown
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14:00
Actualmente, existen 366 lanzadores entre todos los jugadores en un roster activo de 40 hombres en Grandes Ligas. Si no fuera por el doctor Frank Jobe, el número de lanzadores en los rosters de Grandes Ligas sería reducido aproximadamente en un 25 por ciento.
El cirujano ortopédico y ex médico de los Dodgers de Los Angeles concibió el procedimiento revolucionario, conocido como cirugía Tommy John, que restablece la función al codo de un lanzador tras la falla de un ligamento crítico. Nombrada tras su primer paciente, la cirugía es ahora rutina en el mundo de medicina del béisbol y ha claramente prolongado las carreras de numerosos pitchers en todo el mundo. Por esa razón, Jobe recibió un reconocimiento especial por sus contribuciones al béisbol, durante la presentación de premios en el Salón de la Fama del Béisbol de Cooperstown, N.Y.
"Cuando se considera que casi uno de cada cuatro lanzadores activos en Grandes Ligas ha sido sometido a la cirugía Tommy John, no creo que haya alguien que haya cambiado el panorama de un deporte más de lo que Frank Jobe ha hecho por el béisbol", dijo el doctor Neal ElAttrache, socio de Jobe durante muchos años en la Kerlan-Jobe Orthopaedic Clinic de Los Ángeles y su sucesor como médico de los Dodgers.
Durante la presentación en el Salón de la Fama, Jobe fue acompañado en el escenario en el Doubleday Field por John, su paciente y amigo. En las recepciones vespertinas, Jobe fue rodeado por su familia, incluyendo su esposa, Beverly, junto a sus hijos y nietos. Las leyendas del Salón de la Fama se presentaron ante él, felicitándolo y agradeciéndole por todo lo que ha hecho por el béisbol.
Generaciones de cirujanos que han sido entrenados bajo la supervisión de Jobe, junto a otros colegas en la medicina deportiva y colaboradores de investigación, viajaron de todas partes del mundo para mostrarle su admiración a un hombre cuya influencia, creen ellos, trascendió el ámbito de la medicina deportiva a simplemente el ámbito de los deportes. Entre ellos estaban médicos de equipos profesionales y universitarios de béisbol, organizaciones de fútbol americano y baloncesto, junto a otras que tratan atletas recreativos, de preparatoria y juveniles.
El doctor Teruhisa Mihata, un cirujano de hombre y codo que también conduce estudios de biomecánica, viajó desde Osaka, Japón, para honrar al mentor con quien estudió durante 10 años en Estados Unidos. Incluso el ex pitcher de los Dodgers, Chan Ho Park, estuvo presente para ver a su ex médico ser reconocido.
La reunión de gente apoyando en Cooperstown a Jobe fue un reflejo de a cuántas vidas ha tocado en los mundos del deporte y la medicina. Considerando que el término "medicina deportiva" apenas comenzaba a usarse en la época de la cirugía de John en 1974, la trayectoria del ahora famoso procedimiento de Jobe ha seguido aquel de la medicina deportiva moderna; los conceptos remotos alguna vez asociados solamente con atletas de élite ahora son familiares para atletas de todas las edades y niveles de habilidades.
El camino de Jobe
Quizá nunca hubiera ocurrido. Jobe no tenía aspiraciones de ser doctor. Él creció en Greensboro, N.C. y jugó un poco de béisbol cuando era niño. "No era muy bueno", dice. Poco sabía que su vida lo ligaría para siempre con este deporte.
LUIS DIAZEl Dr. Frank Jobe habla durante su homenaje en Cooperstown.
Jobe pasó una cantidad considerable de tiempo observando a los equipos de cirujanos que él apoyaba y frecuentemente les echaría una mano mezclando medicinas. Los doctores le preguntaron qué haría cuando saliera del servicio y él no tenía idea. Después de todo, no había ido todavía a la universidad. Cuando le sugirieron que fuera doctor, él estuvo de acuerdo.
Cuando volvió a casa, él acudió a Riverside College, luego se inscribió a la escuela de medicina en Loma Linda University. Tras algunos años de práctica privada, Jobe comenzó una residencia en ortopedia en USC. Fue ahí donde conoció a su socio.
El doctor Robert Kerlan era un médico tratante en USC mientras que Jobe era un residente. Cuando Kerlan invitó a Jobe para que le uniera en la práctica en 1965, Jobe orgullosamente señala que llegaron a un acuerdo con un apretón de manos. El primer paciente de Kerlan atendido por Jobe fue el entonces pitcher de los Dodgers, Johnny Podres. Fue el inicio de la práctica de Jobe en la medicina deportiva y su introducción a los Dodgers.
Menos de 10 años después, él realizaría una operación a otro pitcher de los Dodgers, alguien llamado Tommy John.
El origen de la cirugía
En 1974, John pensó que sus días sobre la lomita se habían acabado. En un partido contra los Expos de Montreal el 17 de julio, con corredores en primera y segunda y Hal Breeden en el plato, John realizó un lanzamiento que ni siquiera estuvo cerca de aterrizar en el plato. John dijo acerca de ese momento: "Sentí un dolor como nunca ante lo había sentido".
Jobe vio el lanzamiento descontrolado y a John con mucho dolor. Él examinó a John en el vestuario inmediatamente después y vio algo que lo alarmó.
"Yo no podía abrir su codo a un ángulo de 45 grados, y pensé que el ligamento colateral cubital se había destrozado", dijo Jobe. "En esa época, se conocía a la lesión como 'lanzar hasta acabar con el codo' y a los peloteros se les enviaba a casa. Y no regresaban".
En esa época, si una lesión seria amenazaba el codo de lanzar de un pitcher, él era muy probablemente reemplazado la temporada siguiente. Como dijera John, "Estabas arruinado después de las cirugías". Desapareciendo en el horizonte, con cuerpos lesionados y sueños arruinados, sin ser capaces de ver que sus carreras se desarrollaran como ellos las habían visualizado, ellos solamente podían observar cómo llegaban los siguientes prospectos que tomaban sus lugares. Tristemente, muchos sentían que todavía tenían béisbol en ellos. Todavía no eran hombres viejos, ni siquiera para los estándares atléticos, pero su inhabilidad para controlar consistentemente la ubicación o la velocidad de la pelota los dejaba sin opciones para lanzar. La mayoría aceptaba su destino y se rendían ante la mano que se les había jugado a sus cuerpos.
Tommy John no lo aceptó tan fácil. Primero, Jobe intentó poner el codo en una férula durante ocho semanas, esperando que la cicatriz se formara y permitiera que John lanzara. John podía lanzar, pero solamente al 75 por ciento de lo normal. Él intentó forzarse y lanzar con el dolor, pero el brazo simplemente no cooperaba. Él recurrió a Jobe, quien inicialmente le había dicho que no había nada más qué hacer. John respondió diciéndole a Jobe que no quería que su carrera se terminara. Él no quería que lo enviaran a casa. Dijo, "Doctor, usted tiene que inventar algo".
Jobe pensó acerca de eso y se preguntó si podía imitar lo que hacía su colega, el doctor Herb Stark, un cirujano de manos, hacía con implante de tendones para reestablecer funcionalidad de dedos con sus pacientes. Stark removería un tendón del antebrazo de un paciente y lo movería hacia la mano. Jobe se preguntó si él podría remover el mismo tendón y ponerlo donde el ligamento dañado solía estar, para reestablecer la estabilidad en el codo.
VICTOR TRINIDADTommy John ganó 288 juegos en MLB, 164 de ellos luego de pasar por la cirugía que lleva su nombre.
Pero la respuesta de John fue optimista: "Le dije que la posibilidad de 1 de cada 100 es mejor que no tener ninguna posibilidad. Y sin la cirugía, no tengo ninguna posibilidad".
Por más escalofriante que parezca el someterse a un procedimiento que nunca antes se ha intentado, John no estaba tan nervioso como dos años antes. En 1972, John tuvo su primera cirugía en el codo y temía que él nunca recuperaría su nivel. Se sometió a un procedimiento para remover fragmentos de hueso y reparar los flexores, un grupo de músculos que doblan la muñeca y permiten controlar el agarre.
El procedimiento fue un éxito, y John volvió a lanzar en 1973. Pero John no tenía confianza en su codo, algo de lo que se dio cuenta durante el entrenamiento primaveral luego de que tuvo un alegato vergonzoso en respuesta a los cuestionamientos frecuentes acerca de su salud. Jobe vino al rescate de John con un simple consejo.
"Él me dijo, 'Te puedo decir que tu codo ya sanó; físicamente, no hay nada mal. Pero es todo lo que puedo hacer. Nadie excepto tú puede convencerte de que tu codo está en buen estado'", dijo John. "Y luego me hizo click. Lancé bien al día siguiente y nunca volteé hacia atrás".
Esa experiencia le dio a John no solamente la confianza en su codo, pero también la confianza en su cirujano. Él necesitó de ambas en 1974, cuando accedió a someterse a la primera cirugía de este tipo, una reconstrucción del ligamento colateral cúbito usando un injerto del tendón palmar largo.
El 25 de septiembre de 1974, Jobe realizó la primera cirugía Tommy John.
Luego, vino la espera. Mientras él comenzó a recuperar el movimiento tras la cirugía, John notó que algo no estaba bien. Él estaba desarrollando una mano de garra, ya que su cuarto y quinto dedo comenzaron a doblarse hacia abajo y él experimentaba entumecimiento en esos dedos. Él también notó debilidad en su mano y no podía sostener la pelota con propiedad, para lanzarla.
Quizá la cirugía no funcionaría después de todo.
John no se rindió. Le describió lo que sentía al doctor Jobe, quien ya sospechaba que el nervio ulnar era el culpable. Fue aquí donde John ayudó a que Jobe descubriera el siguiente paso. John dijo que si él extendía su brazo hacia afuera, los síntomas cedían. Pero tan pronto como él flexionara su codo, esos síntomas empeoraban. Jobe reconoció que el nervio estaba restringido en ciertas posiciones. Y le explicó que tendría que intervenir el codo de nuevo para remover tejido cicatrizante alrededor del área del nervio.
Y fueron de vuelta para otra cirugía, esperando que fuera el obstáculo final. Jobe liberó el nervio del tejido cicatrizante adyacente y lo trasladó hacia una ubicación ligeramente más adelante, donde sería menos probable que fuera comprometido. Y funcionó. La sensación volvió a los dedos de John, al igual que la fuerza, y la garra desapareció. Ahora, si solamente él pudiera volver a la lomita.
John y el preparador físico de los Dodgers trabajaron diligentemente en un programa con un objetivo en mente. John comenzó a jugar a las atrapadas con la pelota; lanzó un poco cada día, hablando de forma regular con el doctor Jobe acerca de lo que él había intentado en la práctica, lo que sentía y si eso había sido fácil o difícil. Y Jobe le permitiría progresar basado en cómo se comportaban sus síntomas. Esto ultimadamente se convirtió en la base del programa de rehabilitación en la actualidad posterior a la cirugía Tommy John.
La prueba de fuego vino un año y un día después, cuando John subió a la lomita en un partido de Ligas Mayores. Aunque Jobe lo había visto lanzar durante el curso de la rehabilitación, esto era diferente. Pese a que él no estuvo nervioso en ninguna de las cirugías, Jobe dijo que él tenía el "síndrome de las manos sudorosas", mientras veía lanzar a John.
"No tenía idea si resistiría. Pensé que simplemente se tronaría", dijo.
Luego vino el primer lanzamiento. De entrada, la bola fue hacia donde se suponía. Y mejor aún, John no parecía tener ningún dolor. Con cada lanzamiento, Jobe pudo relajarse un poco más.
Parecía que la cirugía sí resistiría.
¡Y vaya que lo hizo! Durante 14 años tras someterse a la cirugía Tommy John, el lanzador nunca se perdió una apertura. John ganó más partidos tras la intervención (164) que antes de la misma (124). Cuando él se retiró, no fue por su codo. Sí, la cirugía había funcionado.
Un éxito enorme
El porcentaje de éxito de la cirugía ha sido tan consistentemente alto que un resultado excelente es esperado en lugar de ser anhelado.
El doctor Wiemi Douoguih, director médico de los Nacionales de Washington, tiene una perspectiva peculiar. Douoguih estudió bajo las órdenes del doctor Jobe y del doctor Lewis Yocum en KJOC y participó, junto con Yocum, en quizá el procedimiento Tommy John más escrutinizado en la historia. En 2010, los dos realizaron cirugía reconstructiva en el codo deStephen Strasburg. Cada segundo del proceso de Strasburg fue cuidadosamente monitoreado por la prensa, junto con un grupo de aficionados atento y expectante, que esperaba un resultado satisfactorio. Douoguih vio la experiencia como positiva.
"Es un legado a la brillantez del doctor Jobe que el procedimiento realmente no haya cambiado mucho y todavía sea exitoso", señaló Douoguih. "Y es un legado a su humildad el que él haya proyectado un porcentaje tan bajo de éxito".
Dependiendo del caso médico que se cite, el porcentaje de éxito para volver al campo al mismo nivel o mejor tras una cirugía Tommy John está entre el 80 y 90 por ciento. El tiempo promedio para volver a lanzar es aproximadamente cuatro meses, y el tiempo promedio para volver a la competición es de menos de un año. Considerando que Tommy John volvió a la competición un año y un día después de la cirugía, las proyecciones de tiempo se han mantenido considerablemente estables, y el porcentaje de éxito permanece notablemente alto.
Pese a algunas modificaciones que dependen de la cirugía, junto a uno que otro embellecimiento para mejorar el entrenamiento y acondicionamiento general, la infraestructura del programa de rehabilitación permanece en gran parte idéntica.
ElAttrache dice que la habilidad quirúrgica magistral de Jobe para desarrollar un proceso sólido ha sobrevivido el paso del tiempo. "El tratamiento para esta lesión se ha convertido en algo tan predecible", dijo ElAttrache, "que un jugador que sale de la preparatoria puede romperse su ligamento y antes de que él lo repare todavía puede ser reclutado con la confianza de saber que si él se somete a la cirugía que Frank Jobe creó, hay una posibilidad excelente de que este jugador pueda no solamente volver a su deporte, sino ponerse en el camino para ser un gran pelotero".
Vale la pena señalar que tanto Jobe como John han hablado acerca del incremento de lesiones en el ligamento colateral cúbito en los atletas jóvenes. Durante el fin de semana del Salón de la Fama, ambos expresaron su preocupación acerca de que se juegue al béisbol todo el año.
Como dijo John, "Estos muchachos y sus padres quieren ser como los ligamayoristas. Entonces les pregunto, '¿Qué hace Justin Verlander en el receso de temporada? ¿Lanza todos los días?' Y la respuesta es obviamente 'No'. Por supuesto que no. Él descansa. Si uno de los mejores pitchers en la liga no lanza todos los días del año, entonces obviamente tú no necesitas lanzar todos los días del año. Es sentido común".
Jobe habló acerca del mito creciente de que someterse a la cirugía Tommy John haría de alguien un mejor pitcher. "Eso no es cierto", dijo Jobe. "A veces, el atleta pasa su tiempo de recuperación trabajando en su tronco, en su hombro, en cosas que necesitan ser corregidas. Y la actuación del atleta probablemente iba a la baja, incluyendo su velocidad, justo antes de lesionarse. Así que cuando él vuelve, está mejor. Probablemente, porque él ha estado en rehabilitación, no porque se sometió a una cirugía que le mejoró el rendimiento".
La siguiente frontera
¿Habrá otro Frank Jobe en la medicina deportiva? Probablemente no. La combinación mágica de médico y paciente, y la introducción de un procedimiento simple que cambiará radicalmente a un deporte sería difícil de reproducir. Ya no hablemos de la aceptación de un riesgo.
"Él le dio a alguien la posibilidad de 1 de cada 100 y tuvo las agallas para descubrir este procedimiento", dijo Douoguih. "Si yo le diera a alguien la posibilidad de 1 de cada 100, él saldría de inmediato de mi oficina".
Muchos creen que el futuro no radica en la cirugía, sino en terapias biológicas, un área de la medicina deportiva que se desarrolla rápidamente que podría evitar la necesidad de procedimientos más invasivos. Las terapias biológicas usan los propios elementos naturales del cuerpo para ayudar a que la lesión sane. Inyecciones de plasma rico en plaquetas (PRP) involucran el extraer la sangre del atleta y luego separarlo de forma centrífuga. Los componentes que contienen factores de crecimiento integrales para la cura son concentrados y luego re-inyectados en el lugar de la lesión.
La idea es que el proceso de cicatrización será mejorado usando la propia sangre y nada sintético. Los jugadores de béisbol reciben inyecciones de PRP incluso como pruebas iniciales de tratamiento antes de irse por el camino de la cirugía Tommy John. Los resultados, en el mejor de los casos, son limitados, pero aún es temprano. Células madres de varios tipos también están siendo evaluadas para su aplicación en la cura y regeneración de tejido, pero hay limitaciones respecto a su uso en este país debido a regulaciones federales.
Aunque la ciencia todavía es joven y hay debate entre los cuerpos médicos acerca de los parámetros ideales para tratamiento e incluso su eficiencia en general, el mundo de la medicina deportiva provee el escenario ideal para desarrollar estas técnicas. Después de todo, ¿en dónde son más grandes las demandas para un alivio mejorado, a un ritmo acelerado mientras al mismo tiempo se actúa a tope? ¿Y qué tal si eso se puede lograr sin el uso de drogas sintéticas? Esta, muchos consideran, es la próxima frontera en la medicina deportiva.
Valiente y humilde
Muchos de los colegas de Jobe reconocen la valentía que se requirió para aventurarse en territorio desconocido, intentar algo en un atleta muy visible sin forma de predecir el resultado. Lo mejor que él tenía era un atleta que creía que él podía y lograría- encontrar una forma de ayudarlo.
"Los dos se aventuraron juntos en lo desconocido", afirmó ElAttrache. "Tommy, con toda la confianza en Frank y Frank, siendo el gran cirujano que es, confiado en que podía usar ese tendón y hacer que funcionara".
Quizá más impresionante fue que Jobe no se inmutó por las complicaciones iniciales que tuvo John. Como señaló ElAttrache, otros se hubieran rendido, al no desear enfrentar de nuevo esos riesgos.
"Él hizo la operación que dejó a Tommy John con parálisis en el nervio, falta de sensibilidad y debilidad motora, y de lo cual tardó un tiempo en recuperarse, y Frank todavía tuvo la valentía de sus convicciones", dijo ElAttrache. "Él sabía que tenía algo entre manos y siguió para hacer que la cirugía fuera mejor en lugar de abandonarlo todo".
LUIS DIAZEl Dr. Frank Jobe (der.) y Tommy John, su primer paciente, revolucionaron el tratamiento de lesiones en el codo en lanzadores hace casi 40 años.
"Su liderazgo ha sido instrumental no sólo en el desarrollo de la clínica Kerlan-Jobe y los médicos de béisbol en Estados Unidos", dijo Andrews, "pero también por expandir la medicina del béisbol a otros continentes, particularmente en Japón y Corea del Sur".
Mientras el respeto para las contribuciones de Jobe es universal, la admiración por Jobe, el hombre, es incluso mayor. Constantemente citado por sus colegas como un hombre brillante y humilde, Jobe continúa fungiendo como un modelo para otros en la medicina deportiva. Vean no más allá del propio nombre de la cirugía.
"Técnicamente, fue la reconstrucción del ligamento colateral cúbito, usando un injerto del tejido palmar largo", dijo Jobe, "pero eran muchas palabras para decir. Era más sencillo decir solamente 'Tommy John'. Dos nombres. Sonaba bien".
Hablando con Jobe, uno tiene la sensación de que él nunca hubiera considerado nombrar la cirugía como él. Jobe incluso describe la experiencia Tommy John de esa forma: "Yo hice un poco de cirugía, pero él (John) hizo todo el trabajo duro".
"Muéstrenme a una persona a quien no le importe quién recibe el mérito, y les mostraré a una persona que es muy exitosa", dijo Andrews. "Frank Jobe es la personificación de alguien que nunca ha pedido crédito por lo que ha hecho. Pero si algún profesional fuera de los círculos del béisbol que merece estar en el Salón de la Fama del Béisbol, ése es Frank Jobe".
El impacto continúa
Los aficionados al béisbol pueden estar agradecidos por la confluencia de eventos que unió a Jobe y a John. Hablando en la ceremonia de reconocimientos del Salón de la Fama, John agradeció a los Medias Blancas de Chicago por transferirlo, señalando que si él no hubiera sido un Dodger, él probablemente nunca hubiera conocido a Jobe y su carrera hubiera terminado probablemente cuando su ligamento se averió. Jobe le da mérito a John por ser el paciente perfecto para un procedimiento experimental, señalando que John aportó retroalimentación durante todo el proceso. John ayudó al preparador físico de los Dodgers, Bill Buhler, a conceptualizar qué tipo de herramientas necesitaría para rehabilitar su mano debilitada tras la cirugía y mantuvo informado a Jobe, con gran detalle, acerca de su progreso.
El impacto real es mucho mayor. Los aficionados han podido observar por más tiempo a jugadores cuyo tiempo en el deporte hubiera sido dramáticamente reducido si no fuera por la cirugía Tommy John. John Smoltz por nueve años después de su cirugía. A.J. Burnetttodavía lanza 10 años después de su procedimiento. Adam Wainwright tiene la mejor temporada en su carrera, apenas dos años después de la cirugía.
¿Imaginan qué hubiera pasado si el joven fenómeno Stephen Strasburg, no hubiera tenido la cirugía Tommy John como una opción? Su carrera hubiera consistido en 12 juegos en Grandes Ligas. De hecho, Strasburg ya tiene una cantidad cuatro veces mayor de aperturas en Grandes Ligas desde que se sometió a la cirugía que las que tenía antes de la misma.
Hay una simple cosa para decirle al hombre que cambió para siempre el béisbol por ser lo suficientemente habilidoso para crear un procedimiento que transformó una lesión que acababa con carreras en un resultado que las prolonga, pero que es lo suficientemente humilde como para nombrarla como su paciente, y no como él.
LUIS DIAZEl toletero jugó un partido simulado a puertas cerradas
La prensa no tuvo acceso al partido simulado, pero se pudo observar al pelotero trabajando en diferentes aspectos desde que llegó al complejo, alrededor de las 9 de la mañana. Rodríguez abandonó la instalación a la 1:45 sin contestar preguntas de los periodistas.
Uno de los jugadores que participaron en el encuentro dijo a ESPNdeportes.com que Rodríguez lució en buen ritmo en su primer enfrentamiento con lanzadores desde que se lesionó el cuádriceps de la pierna izquierda en un partido en triple A el sábado 20 de julio.
Con una fuerte suspensión del comisionado Bud Selig en el ambiente, Rodríguez está programado para reportarse el viernes a Trenton, New Jersey, donde jugaría algunos partidos de rehabilitación con la sucursal doble A de los Yankees, antes de su programado retorno al club grande el lunes, en Chicago.
Sin embargo, las Grandes Ligas podrían tener otros planes. Se espera que en cualquier momento Selig anuncie sanciones contra Rodríguez y los otros peloteros involucrados en el escándalo de la clínica Biogénesis de Miami, que alegadamente distribuía sustancias dopantes a decenas de atletas.
Diferentes reportes indican que Selig busca suspender a Rodríguez de por vida del béisbol, bajo los alegatos de que además de violar el programa antidopaje, también cometió faltas contra el acuerdo laboral al intentar entorpecer las investigaciones, mentir a los investigadores y negarse a cooperar.
Una sanción apoyada en violaciones al acuerdo laboral evitaría que Rodríguez siga en el terreno en tanto el caso se soluciona en una audiencia de arbitraje.
Pese a que el abogado contratado por Rodríguez para defenderlo reiteró varias veces a ESPN que se preparan para apelar cualquier sanción, "Outside The Lines" de ESPN reportó el miércoles que el cuartel del jugador estaba negociando un posible acuerdo que podría resultar en una suspensión prolongada.
La fuente del colega T.J. Quinn dijo que, aparentemente, MLB tiene esperanzas de que Rodríguez aceptará una prolongada suspensión que podría mantenerlo fuera del terreno hasta por lo menos la próxima temporada, sin el tiempo y la molestia de una audiencia de arbitraje. Mientras sus abogados se encargan del caso Biogénesis, Rodríguez trata de seguir enfocado en prepararse para continuar su carrera y cobrar los $100 millones de dólares-- o al menos una parte de ese dinero-- que le adeudan los Yankees hasta el 2017.
COOPERSTOWN, Nueva York -- Uno creó la dinastía más prominente del béisbol, otro transformó el papel de los hombres de azul y uno más dio el primer batazo de hit en el primer juego profesional de la historia.
Jacob Ruppert, Hank O'Day y James "Deacon" White dejaron ese impresionante legado, pero apenas recibirán su merecida recompensa al ser inducidos al Salón de la Fama del Béisbol.
Estos tres personajes, quienes murieron hace más de 70 años, representan a la clase de 2013 y harán que las celebraciones del domingo sean especiales.
Por apenas segunda vez en 42 años, los escritores de béisbol no eligieron a nadie al Salón de la Fama, con lo que enviaron el mensaje claro de que las estrellas de la era de los esteroides (entre los que están Barry Bonds, el dominicano Sammy Sosa y Roger Clemens, quien recibió muy pocos votos en su primer año de elegibilidad) serán juzgados con criterios más estrictos.
"Cuando terminó el envío de boletas, en diciembre, nos dimos cuenta que era muy probable que nadie alcanzara el 75% de los votos de los escritores", necesarios para entrar al recinto, dijo Jeff Idelson, presidente del Salón de la Fama.
"¿Decepcionado? Un poco, porque creemos que en la boleta hay candidatos que merecen ser considerados, pero no estamos sorprendidos", comentó.
La tradición que se preservó fue la reconocer a los cronistas del juego. Paul Hagen, veterano escritor del Filadelfia Daily, será reconocido con el premio Ford C. Frick en una ceremonia que tendrá lugar en el estadio Doubleday. El doctor Frank Jobe, quien practicó una innovadora cirugía al pitcher Tommy John, también será homenajeado.
La última vez que la Asociación de Escritores de Béisbol de Estados Unidos no eligió a un jugador fue en 1971, cuando uno de los grandes de los Yanquis, Yogi Berra, se quedó a pocos votos.
En esta ocasión, el Comité de la Era de la Pre-integración, compuesto por 16 miembros, buscó en sus archivos para seleccionar a un jugador, un umpire y un jugador que tuvieran una actuación destacada en las décadas iniciales del beisbol.
Ruppert y Tillinghast Huston compraron a los Yanquis en 480 mil dólares, antes de que iniciara la temporada de 1915, y empezaron el proceso de convertir a la escuadra en una de las más poderosas de la Liga Americana.
O' Day nació en el área rural de Chicago en 1859, jugó pelota desde niño y trabajó arreglando calderas, además de ser pitcher para diversos equipos locales. Se convirtió en profesional en 1884, pero tuvo que retirarse después de siete años debido a lesiones en su brazo y en 1895 fue contratado como umpire debido a su eficiencia.
White, un receptor que no usaba manopla, fue una de las primeras estrellas de las Grandes Ligas, fue el primer bateador en un juego profesional, celebrado el 4 de mayo de 1871, y conectó un doblete.
Los Medias Rojas de Boston y el intermedista Dustin Pedroia han acordado, en principio, una extensión de contrato por 7 años, valorada en $100 millones, de acuerdo con un reporte de la emisora radial WEEI.
Pedroia se ganará $10 millones esta temporada y se le deben otros $10 millones para el 2014, el último año de su acuerdo de seis temporadas y $40.5 millones que firmó luego de su temporada de JMV. Existe una opción del equipo de $11 millones para el 2015, con una opción de salida de $500,000.
Pedroia, quien cumplirá 30 años el 17 de agosto, cumpliría 38 en el último año de su nuevo acuerdo. Batea .308 con seis jonrones, 57 remolcadas y OPS de .807.
Los Medias Rojas primero hicieron una oferta formal a Pedroia y sus agentes basados en Nueva York, Sam y Seth Levinson, en el receso del Juego de Estrellas en Nueva York, según le dijo una fuente de Grandes Ligas a ESPNBoston.com.
El mes pasado, el gerente Ben Cherington habló sobre el deseo del equipo de extenderle el contrato a Pedroia, quien ha jugador en todos menos uno de los 100 partidos del equipo esta temporada, a pesar de haber sufrido un desgarre en el ligamento colateral ulnar del pulgar izquierdo el Día Inaugural al deslizarse en primera base ante los Yankees -- con ventaja de seis carreras.
"Hablando en términos generales sobre Dustin, ciertamente es un tipo que tenemos en alta estima, y es una pieza muy importante en nuestra organización, no solo en este equipo. Él representa mucho de lo que somos", dijo Cherington.
"Es nuestra esperanza sincera que esté con nosotros por mucho tiempo, eso es todo lo que puedo decir. Tenemos una muy buena relación con Dustin y sus representantes, y esas conversaciones sucederán a su tiempo. En el momento justo, veremos lo que podemos lograr".
Yasiel Puig y Adrián González. (Mark J. Terrill/AP)
LOS ANGELES -- En abril, los expertos pensaron que los Dodgers y su nómina de US$225 millones se adueñarían de la División Oeste de la Liga Nacional desde el arranque. No fue así.
En mayo, los expertos proyectaron que Los Angeles, quienes ocupaban el sótano en la división, despedirían al dirigente Don Mattingly. No lo hicieron.
La llegada del cubano Yasiel Puig tenía a los expertos anticipando que los Dodgers cambiarán a Andre Ethier. No lo harán.
Tras la pausa por el Juego de Estrellas, los resucitados Dodgers se encuentran en segundo lugar en el Oeste de la Liga Nacional, a 2 y medio juegos detrás de los D-backs. Eso no es tan alentador, pero es algo, después de que el club empleó la lista de incapacitados 22 veces en la primera mitad de temporada. Entre los lesionados: los abridores Zack Greinke, Chad Billingsley, Josh Beckett, Chris Capuano y Ted Lilly y los productores de carreras, el dominicano Hanley Ramírez; Matt Kemp y Carl Crawford.
Mattingly no perdió la calma cuando el resto lo hizo. Y tampoco perdió su trabajo. Los dueños mantuvieron su fe en el piloto, aunque no había ganado nada todavía.
"Creo que debes confiar en el talento que tienes", declaró Mattingly acerca de su roster. "No he cambiado nada, ni he tratado nada diferente. Los muchachos han entrado en ritmo. Estamos recuperando la salud. Normalmente el talento alcanzará su nivel. Debes confiar en él, no darte por vencido y seguir trabajando. Sabemos que podemos juntar bastantes victorias".
También ayudó que al resto de la división le cayó una avalancha de derrotas, para volver a enfrentarse a los Dodgers.
Las figuras fijas en los Dodgers fueron el convocado al Juego de Estrellas, Clayton Kershaw, en el montículo y el consistente mexicano Adrián González en la parte gruesa de la alineación. A.J. Ellis fue excelente detrás del plato y el dominicano Juan Uribe recuperó su puesto en la antesala en un inesperado regreso.
Ya agregaron a Ricky Nolasco a una rotación que perdió a Billingsley y Beckett por cirugías. Aún no han terminado en adquirir piezas, puede ser otro abridor como Matt Garza o más probable ayuda para el bullpen, especialmente si el dominicano Carlos Mármol no recupera su forma.
Según las estadísticas, el repunte de los Dodgers comenzó el 22 de junio. Pero la opinión popular se fijará en el 3 de junio, el día en que Puig fue ascendido desde Doble-A. Puede ser coincidencia, pero su intensa agresividad ha contagiado a un equipo de veteranos que no habían alcanzado su potencial.
Al menos eso es lo que dice la leyenda urbana. Igual de importante fue el regreso de un Ramírez con la forma del 2009, que le quitó un poco de presión a un revitalizado Ethier y opacó la ausencia de Kemp.
Kemp, en algún momento un hombre de acero, no puede mantenerse en salud. Crawford ha tenido los mismos problemas. Ethier ha perdido su poder, pero al menos puede mantenerse en la alineación. Mucha responsabilidad ha caído sobre los hombros inexperimentados de Puig, quien ha visto sus ponches aumentar después de ser el segundo guardabosque de los Dodgers en el último año en estrellarse con el muro del Coors Field y podría ser una lesión peor de lo que se pensaba.
Hasta el 22 de junio, los Dodgers tuvieron problemas en la ruta y contra rivales de su misma división. Le dieron vuelta a la temporada antes del Juego de Estrellas y no se enfrentarán a otro rival de división hasta el 30 de agosto, terminando la campaña con 26 de sus últimos 29 encuentros contra rivales del Oeste de la Nacional y 37 de 68 como visitantes.
"La segunda mitad es muy corta, y no comienza de manera fácil", dijo Mattingly. "Nos medimos a los Nacionales, un club que necesita también entrar en ritmo. Luego vamos a Toronto, un equipo que sabemos que está lleno de talento. Así que no será un comienzo fácil en la segunda mitad".
"Recuerdo hace un año, dos semanas después de la pausa por el Juego de Estrellas, teníamos una serie importante en San Francisco y los barrimos, y salimos de ahí compartiendo la cima de la división. Y cuando regresamos a casa, los D-backs no barrieron en nuestro estadio", señaló Ellis. "Es hora de que respondamos".
Agradecimientos a www.carlostrinidad.net (Galería 360). Con la tecnología de Blogger.